



Os pongo un post sobre la Semana Santa que ya está a la vuelta de la esquina y todos tenemos unos días de fiesta para descansar.
La primera foto son unos huevos de Pascua pintados tan característicos de estas fechas.
La tradición de los huevos de Pascua comienza antes del cristianismo y se originó en Europa y Medio Oriente.En el antiguo Egipto celebraban la llegada de la primavera regalándose huevos decorados. En esta sociedad, al igual que en la griega, el huevo se asociaba con el nacimiento por eso se convirtió en el símbolo de la primavera, por el renacer de la naturaleza.
Con el paso del tiempo la celebración se fue adaptando en el Cristianismo debido a que el comienzo de la primavera coincide con la celebración de la Semana Santa. Más tarde, el huevo se convirtió en símbolo de Cristo resucitado e incluso el Domingo de Resurrección llegó a llamarse "Pascua del huevo", la cual se festejaba comiendo huevos duros coloreados bendecidos en la iglesia.
En esta fiesta los nobles recibían huevos con decoraciones en plata, oro, gemas o perlas. Algunos de ellos regalaron a sus amigos o conocidos huevos adornados, como es el caso de Luis XV quien le dio a su amante Madame du Barry un huevo decorado con una estatuilla en su interior. Al parecer, de esta manera se instauro la tradición de incluir regalos en los huevos de Pascua.
A medida que fue pasando el tiempo evolucionó la costumbre de decorar los huevos y aunque se mantuvo la tradición de regalarlos, la gente fue buscando y adaptando las formas más fáciles y atractivas de obsequiar los huevos. Así hemos llegado hasta nuestros días a tener los deliciosos huevos de Pascua de chocolate.
¿Qué os parece, a que no sabíais el origen de esta tradición?
Hay países en los que los ponen decorando a modo de árbol de huevos de Pascua.Y otros países como Rusia en los que se hacían auténticas joyas para celebrar la Pascua, como este huevo Fabergé:


Y una foto de la receta típica de estos días: La torrija. Os animo a hacerlas Y podemos hacer concurso a ver cuáles están mejor. Je, je
Ingredientes (4 personas) 1 barra de pan del día anterior en rebanadas.
4 huevos.
2 litros de leche entera.
Cáscara de naranja y canela en rama.
100 gramos de azúcar.
Aceite de oliva de 0´4º.
Canela en polvo y azúcar mezclada para espolvorear.
Cómo se elaboran:
Cocemos la leche junto con una rama de canela y la cáscara de una naranja. Cuando ha hervido se deja reposar hasta que se enfría y en ese momento le añadimos el azúcar removiendo para que se disuelva.
Cortamos el pan en rebanadas como para tostadas, las colocamos en una fuente para remojar junto con la leche y la canela en rama, el azúcar y la cáscara de naranja, hasta que esté empapado y blandito, pero que no se deshaga.
Pasamos las rebanadas muy bien escurridas de la leche por los huevos batidos y en una sartén con abundante aceite las freímos.
Una vez fritas se escurren en una bandeja cubierta con papel de cocina para que eliminen el exceso de aceite. Todavía calientes, vamos colocando las torrijas en otra fuente y las espolvoreamos con azúcar y canela en polvo mezcladas previamente.















